sábado, 30 de diciembre de 2017

Qué forma oraciones...

Estallido de tiempo en la anterioridad a él. Sensación inexistente, ilusoria, creativa de la nada desvanecida ante los ojos. ¿Los ojos? Si nada existe, por qué existe un lenguaje que define, que contornea una aparente realidad coincidente con infinitas finitas personas, habitantes en la inmensidad de un universo, aparente universo sustentador de vida. ¿Existe? ¿Es mi ilusión tan real que puedo creerme existente, alumbra el sol mi día o solo añoro la existencia de luz? Duermo intangiblemente en la indefinición del lenguaje, sin todo y con todo virginizado presamente en mi cerebro.  Si no existe, entonces, existe este lenguaje.

martes, 3 de enero de 2017

Se cree existente...

Camina por la caja que habita sin rumbo alguno, el piso es gris con manchas marrones y se divide en pequeños mosaicos mal pegados. No sabe lo que busca o si busca no encontrar sentido para aquietar la mete. Me escape de mí en letras para evadir el instante creando simultáneos, y así saltar entre este y aquel otro, que transcurre en el hemisferio dormido de una masa gris, como el piso, donde se guarda la memoria planetaria por contener las invisibilidades impalpables al razonable habitante, donde se crea este otro instante que toma primacía y se siente más real que aquel. Suspicacia de los días que inventa el hombre para justificar su existencia.